miércoles, 16 de agosto de 2017

Agapito

No es nada nuevo, la historia del planeta ha estado llena de ellos y aunque no sea de nuestro agrado, sus actos han marcado el rumbo de la raza humana. Son esos sujetos oscuros, sin dignidad alguna, sin moral, desconocedores de la ética, y capaces de vender hasta su madre por un puño de monedas. El representante por excelencia de esta categoría de alimañas, Judas Iscariote, a quien se le acusa de haber vendido al Maestro de Galilea, por 30 monedas de plata, un montón de dinero ,por aquellos tiempos.

Por lo tanto no es nada nuevo, ni digno de hacer, por la aparición de uno de estos reptiles, una alharaca, como si fuera algo que ocurre de manera especial. No, los serviles, y el servilismo han existido siempre, rondan los lugares, en espera que los otros necesiten un trabajito, que a las mayorías avergüenzan, pero que por unas cuantas monedas ellos estarían dispuestos a hacer.

No me extraña que un sujeto como Agapito Rodríguez, se preste para algo así, es más, ni siquiera lo condeno por ello: esa es su forma de vivir, probablemente no aprendió ninguna otra, o quizás encontró que ser un paria no es tan malo y produce buenos dividendos. Realmente no es Agapito, quien me inspiro escribir este artículo. Es la reacción de la ciudadanía ante el hecho que se planteo y que gracias a la indecencia de Agapito culmino con el propósito, claro y bien definido del señor Juan Orlando Hernández, su circulo cercano y en general la cúpula del Partido Nacional de Honduras.

Para poner en contexto lo ocurrido, diremos que la semana pasada en las sesiones del congreso nacional, se discutían algunas reformas al código penal, ley accesoria, que determina las penas y las formas como se aplican a las personas, para los distintos delitos que se cometen dentro del país. En el punto donde se toco el asunto de la corrupción, se aprobó por el pleno de diputados, que específicamente para delitos, como malversación de caudales públicos, enriquecimiento ilícito y en general delitos asociados a la corrupción, la pena mínima debía de ser de 9 años y una máxima de 12 años de reclusión .

Esta semana, al inicio de las sesiones del congreso, apareció, por allí, este oscuro personaje, diputado suplente, y casi hermano de Juan Orlando Hernández, de quien cuando este fuera diputado, Agapito Rodríguez, fue su suplente. Incorporado convenientemente a la sesión, Agapito presenta una reconsideración al acta de la sesión anterior, acta en la cual se recoge la aprobación de las penas antes mencionadas.

Agapito solicita que, las penas por corrupción, sean bajadas, a 4 años como mínimo y 6 años como máximo. Los diputados en el hemiciclo, mayoría nacionalista en ese momento, aprueban lo solicitado por este ejemplar hondureño, y este desaparece en el ostracismo en el que siempre ha vivido, su minuto de fama ya paso, y su nombre quedara en la historia negra (nada que ver con la raza negra) de Honduras, como el del, diputado, que hizo posible que los corruptos no vayan a la cárcel en Honduras.

Tres hechos a destacar son el máximo interés de este artículo. El primero, es que los nacionalistas en el congreso, obedientes servidores de Juan Hernández, buscaron y encontraron otro método para trastocar las leyes. Hasta hace unos días, los nacionalistas, modificaban o mas bien manoseaban las leyes, valiéndose del procedimiento legal para la entrada en vigencia de cualquier, nueva ley o reforma a una ya existente. El proceso, se lleva a cabo, cuando la secretaria del congreso envía la ley ya con la redacción apropiada a la Empresa Nacional de Artes Graficas, quienes imprimen “La Gaceta”, el diario oficial del país, donde es obligatorio publicar, para su entrada en vigencia, contratos, acuerdos, leyes y cualquiera otra cosa de índole legal que afecte la vida publica y privada del país y sus ciudadanos.

Desde el gobierno de Porfirio Lobo/Juan Hernández y aun en el actual, los nacionalistas , encontraron que en el proceso entre aprobación y envió de la ley para su publicación, se podía cambiar lo que se quisiera , merced a que los hondureños odiamos la lectura, y mucho mas si se trata de cosas tan poco divertidas como las leyes. De esta manera fueron trastocadas un sinnúmero de leyes, que se aprobaron de una manera y fueron publicadas de manera diametralmente opuesta en La Gaceta. Pero como todo lo bueno termina , entonces ,un día alguien se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, lo denuncio y una vez descubiertos, la justificación , fue la misma , que usan en todas las tropelías y delitos que cometen, fue un error, y culparon paladinamente a los del nivel mas bajo, a las secretarias. Nunca se dijo como las secretarias, tan tontas, como para cometer semejantes errores, si eran capaces de colocar en los párrafos y palabras erróneas, aquellas que desde el principio formaban parte del deseo original de Hernández y su banda. Todos estos errores hasta hoy siguen estando impunes.

El segundo hecho a destacar es que, siendo claro, que el procedimiento anterior había quedado al descubierto, se necesitaba de uno distinto, y Eureka, lo tenemos y a través de Agapito lo utilizamos. Para aprobar una ley o la reforma de una ley secundaria, es necesario que la mayoría simple de los diputados estén a favor de ella. En Honduras la mayoría simple la conforman 65 diputados, o sea, la mitad del total, mas uno (128/2=64+1=65). Y, así fue, cuando se aprobaron los artículos en cuestión todo ocurrió, legalmente. Pero desde un principio el deseo de Hernández y los suyos , había sido rebajar las penas para los corruptos , llevándolos a penas menores de 5 años , porque de acuerdo al estamento legal en Honduras, toda pena menor o igual a 5 años es conmutable, ya sea por dinero, trabajos comunitarios etc. Solo los pobres , que obviamente no son corruptos, al no poder pagar , van a dar con sus miserias a las cárceles del país.

Y aquí aparece la figura de la reconsideración. De acuerdo al reglamento del congreso, para reconsiderar algo que ya se aprobó y que consta en el acta de la sesión anterior sujeta a aprobarse, se necesita, que haya quórum legal, o sea que en el hemiciclo estén presentes al momento de presentar la reconsideración la mitad más uno de los 128 diputados. Sin embargo para aprobar la reconsideración, solo es necesario que la mayoría simple del quórum legal, este a favor, lo mismo que la mitad mas uno, ya no de la totalidad de los diputados, sino de los presentes. De esto se valieron los nacionalistas para complacer a Agapito Rodríguez, quien deseaba ardientemente casi con desesperación, que las penas para los corruptos fueran menores, tanto, o lo suficiente para que nunca conozcan la fetidez de una bartolina, y menos para que los envíen a la coladera, como se conoce coloquialmente hoy los proyectos carcelarios del faraón Hernández , la tolva y el pozo.

Gracias a la irresponsabilidad de los diputados opositores, en el hemiciclo solo estaban los interesados, tanto así que para llenar el quórum legal , tuvieron que incorporar a Agapito, a una curul , obviamente este ya sabe por donde le entra el agua al coco, se encontraba allí, listo ,para convertirse en el caradura mundial , algo que a el no lo desvela. Sabe cual es su participación en esta obra, y la ejecuta, cumpliendo. Fin de la historia. Inmoral reconsideración, pero en honor a la verdad, legal, de acuerdo a los procedimientos. El pataleo de los diputados no alineados insulso, más para tratar de convencernos que solo los cachirecos son culpables, aunque en el fondo sabemos, que aquellos hacen su jugada, y camarón que se duerme se lo lleva la corriente. Culpables los unos por acción, culpables los otros por omisión.

Y el tercer hecho sobre el que quiero llamar la atención es la actitud cómplice y pusilánime de los, “non plus ultra” del periodismo hondureño. Ninguno, Eduardo Maldonado, Armando Villanueva, Edgardo Melgar, Renato Álvarez, etc, ninguno ha dicho nada, Guardan silencio, un silencio cómplice que ya conocemos y del que hemos hablado hasta la saciedad siempre que hemos tenido la oportunidad. Y por consecuencia de este encubrimiento delictivo de este otro acto que engrosa la lista de los Hernández, la pasividad de la hondureñidad, ante el manipuleo de un grupo de traidores desnaturalizados, que logran la ansiada impunidad ante el delito más pernicioso y dañino que se ha podido cometer en contra de los ciudadanos de este país. Es gracias a los corruptos, que somos el país mas pobre, analfabeto, enfermo, injusto, inseguro y lleno de vergüenza de América. Una infamia mas, de la cual, pareciera que estamos de acuerdo, porque no hacemos nada. Resignación, parece que es lo único que aun sentimos.

Un aplauso para Agapito y su amigo Juan Orlando Hernández, una vez mas nos vieron la cara de…

Esta de acuerdo conmigo?



MACH



16.08.2017

martes, 8 de agosto de 2017

Cuello Blanco y Jurisprudencia

La expresión “cuello blanco” aplicada a la vida diaria de América Latina se usa muy a menudo para referirse a aquellos ciudadanos que trabajan para los gobiernos locales o generales de los países. En Honduras el término se usa al referirse a los empleados de las cúpulas con más altos rangos, o a los funcionarios de más alto nivel. Es común escuchar referirse a estos como “las esferas de cuello blanco” o “los de cuello blanco”. Así de esta forma aparecen las frases como “ladrones de cuello blanco” para referirse a los que perteneciendo a la cúpula mencionada anteriormente, cometen algún acto delictivo. Un hecho común al que se asocia a “los de cuello blanco” es la impunidad bajo la que actúan, hecho que en Honduras, es sumamente evidente.

Los “delitos de cuello blanco” son aquellos en los que el delito o crimen suelen realizarse por personas con un estatus socioeconómico alto. Los delitos de cuello blanco más comunes son: el tráfico de influencias, el fraude, el lavado de dinero, el cohecho, el vaciamiento de empresas, la quiebra fraudulenta, la malversación de fondos económicos y la delincuencia organizada.

No menos en cuanto al uso , está la frase “delitos de Guante Blanco” , llamados así por que en general , son cometidos por los de cuello blanco , aunque vale decir que no solo ellos los cometen. Los “delitos de guante blanco”, son aquellos delitos relacionados con el hurto, el robo, la apropiación indebida, la estafa, entre otros, realizados sin violencia o intimidación directa. Se trata de delitos patrimoniales "limpios", que no ofrecen concurso con ningún otro tipo de delito contra la persona. Un ejemplo típico es el ladrón de cuadros de un museo que roba una pieza sin que nadie se de cuenta a tiempo, habiendo el ladrón entrado, tomado el cuadro y marchado del lugar con ella sin mayor acción que esa.

La jurisprudencia es la doctrina establecida por los órganos judiciales del Estado (por lo general, el Tribunal Supremo o Tribunales Superiores de Justicia) que se repite en más de una resolución. Esto significa que para conocer el contenido completo de las normas vigentes hay que considerar cómo han sido aplicadas en el pasado. En otras palabras, la jurisprudencia es el entendimiento de las normas jurídicas basado en las sentencias que han resuelto casos basándose en esas normas. Para clarificar, la resolución de un tribunal sobre un hecho cualquiera en específico, puede ser soporte para otro tribunal que tuviere que fallar en un caso con similares actuaciones e imputaciones.

Hace unos meses, el ciudadano que detenta la titularidad del poder ejecutivo en Honduras, reconoció en televisión abierta que su partido político, el Partido Nacional, recibió fondos extraídos ilegalmente del Instituto Hondureño de Seguridad Social, los que fueron empleados en su campaña política. Esta confesión debió provocar como mínimo, una investigación exhaustiva al respecto, y la deducción de responsabilidad civil y criminal, para el autor confeso y todos los que de alguna manera participaron en el esquema de fraude en contra del IHSS, que termino con la quiebra actuarial y financiera de esa institución, que dicho sea, como debe ser, ni siquiera pertenece al estado, sino a los derecho habientes, trabajadores y patronos que son los verdaderos capitalizadores de esta.

Pero en Honduras se califica el delito dependiendo de quien lo comete, y si el criminal pertenece a los de cuello blanco, entonces el tratamiento, es distinto al que se emplearía si el sujeto criminal no perteneciera a este grupo. Esto ocurrió con la confesión de Hernández, quien horas después, el mismo, presento públicamente la solución para el fraude en que participo el y sus amigos de cúpula en contra del IHSS. Vamos a investigar dijo, y devolveremos hasta el ultimo centavo, que tomamos del IHSS. Estableciendo un parangón, un estafador que ha sido descubierto, solucionaría su problema, diciendo, bien, me investigare yo mismo y devolveré todo lo que estafe, y borrón y cuenta nueva.

En los códigos de derecho se establece que un acto criminal como el mencionado en el párrafo anterior tiene dos vías de solución no excluyentes. La primera, es la acción penal, que nos dice que todo sujeto que comete un delito debe recibir una sanción penal, de acuerdo a lo que ya establecen las leyes a ese respecto. Paralelamente, la acción civil, en la que el sujeto que cometió el delito, debe resarcir el daño económico, devolviendo lo mal habido si lo hubiere, y compensando con algo mas a la parte afectada. Para los de cuello blanco es disímil, Hernández se investigo el mismo, determino la suma a devolver, no compenso a nadie y encima extinguió la persecución penal. Esto creo jurisprudencia.

De nuevo hace un par de meses, vemos a Hernández confesando en televisión otro asuntillo de estos, en que su gobierno a menudo aparece metido. Nos contaba Hernández, que en un esquema fraudulento como los que usan los de cuello blanco, la empresa Energía Honduras, EEH, le robo, al decir de el, catorce millones de lempiras, los que cobro de mas, de forma abusiva, a los miles de usuarios de la ENEE, delito que convenientemente disfrazaron diciendo que, se trataba de un error. Ayer el señor Jorge Ramón Hernández Alcerro, jefe del gabinete de Hernández, y vocero a ultranza de este, nos acariciaba los oídos, al decirnos que no fueron catorce, sino mas de treinta millones, lo que fraudulentamente fue derivado de las carteras de los hondureños, a las cuentas bancarias de esta empresa, y claro esta de sus socios verdaderos y de algunos prestanombres.

Y como ya existe jurisprudencia de lo que ocurre , cuando alguien de cuello blanco , estafa, roba, y crea esquemas para robar a los hondureños, para su beneficio, Hernández Alcerro , nos alegra al decirnos que esta empresa devolverá , los millones que sean, porque ya se investigaron ellos mismos, determinaron la cuantía del robo, y acreditaran dichos valores a los usuarios afectados. De la persecución penal por un fraude de este tamaño, no nos dice nada, el súper ministro, seguramente como en el caso del fraude del IHSS, esta acción legal, morirá sin siquiera, haber nacido. Basta que alguno o algunos de cuello blanco sean descubiertos, para allanar el camino, hacia ese procedimiento especial, donde la ley se hizo a un lado, para dar paso a la impunidad, mediante un esquema ideado por criminales, y aceptado de hecho por otros criminales.

Esta es la Honduras, que nos dicen ha cambiado, la que ya no permite corrupción, ni corruptos, y en donde la constitución grita a voz en cuello “todos los hondureños son iguales ante la ley”. Esta es la Honduras que nos dicen debemos perpetuar, para heredarles a nuestros hijos.

Esta usted de acuerdo?

MACH



08.08.2017

sábado, 22 de julio de 2017

Caballo de Troya

El famoso Caballo de Troya, un artificio mítico supuestamente creado por los griegos según los relatos de Homero en “La Odisea” y de Virgilio en “La Eneida”, fue como su nombre lo dice, un caballo, pero de madera, con un fondo falso, donde se escondieron algunos soldados griegos, al asedio de la ciudad mítica de Troya.

Dejado a las puertas de los muros de la ciudad de Troya, los troyanos creyeron que era un presente de rendición de los griegos, que abandonaban el asedio de la ciudad. Lo llevaron dentro de las murallas y ese fue su más grande error. Por la noche los soldados griegos salieron de dentro del caballo, mataron los guardias y abrieron las puertas de Troya, para que sus compañeros entraran, mataran a cuanto troyano encontraron y saquearan e incendiaran aquella ciudad.

Podría decirse que desde siempre y donde quiera que se desarrolle una batalla del tipo que fuere, ha sido casi obligatoria la mención del Caballo de Troya como un instrumento táctico esencial. El Caballo de Troya, ha dado origen a dos expresiones idiomáticas: «caballo de Troya»; es decir, un engaño destructivo, y «presente griego», algo concebido como aparentemente agradable pero que trae consigo graves consecuencias.

Así es, utilizado en la estrategia militar consiste en hacer creer al enemigo una cosa, cuando en realidad el objetivo es lo opuesto. Es el engaño perfecto. Los que navegamos por el mar de la informática estamos ya familiarizados con el termino “troyano”, que en lenguaje de mi pueblo no es mas que un programa o trozo de el, que simula ser parte del sistema operativo, pero que por el contrario, su objetivo es provocar daños, robar información y muchas cosas mas.

Nada tiene que ver este articulo sobre el Caballo de Troya, con la hermosa zaga literaria de Juan José Benítez, bautizada, “Caballo de Troya”, en la que los temas tratados son mas de índole ficcional, espiritual y religiosa , algo de lo que aquí, pasaremos de largo.

En el mundo político, el uso de Caballos de Troya, es muy común. Al fin y al cabo, los seres humanos hemos convertido la política, ya no en el arte de gobernar, sino mas bien en el lugar donde cualquier bajeza esta justificada, y libre su uso para lo que se quiera, para la consecución del objetivo, la conquista del poder.

El Congreso nacional es un artificio del tipo de los Caballos de Troya, concebido de manera maquiavélica, para el propósito de engañar a las mayorías de un país, Honduras es uno de los mejores ejemplos de lo que afirmo. Se nos dice que el propósito de este cuerpo legislativo es el de crear leyes en beneficio de la colectividad, cuando lo que hace es exactamente lo contrario, crear adefesios escritos que afectan a las mayorías, y que de paso protegen el estado de cosas al que mal llamamos democracia.

Soldados como Esdras Amado López, Eduardo Coto, Audelia Rodríguez, Yenny Murillo, Ana Joselina Fortín y Kritza Pérez entre otros, emergieron, y mostraron todo el daño que uno de estos caballos de Troya pueden hacer a un ejército en combate. La oposición, el partido LIBRE y PAC, resintieron el impacto de haber permitido la entrada de estos, a su ciudad fortificada. A algunos les causo sorpresa, a otros espasmo, y a las mayorías hondureñas, desprecio, el escuchar a estos diciendo que lo hacían por el bien de Honduras. La elección de la espuria Corte Suprema actual, fue el clímax, la nota más alta del daño que estos infiltrados pudieron hacer.

Y la vida, inexorable como es, continuo, y llegamos de nuevo al punto donde la fortificación opositora esta siendo asediada por los soldados del status quo, y de nuevo nos vemos enfrentados a posibles Caballos de Troya, que encierran un peligro inminente para el proyecto que pretende, arrebatarle a los corruptos este país. Y nos llega la representante de corazón azul, Eva Fernández, a la que yo particularmente no le creo nada, y la cual si logra colarse en un escaño, probablemente venza a Eduardo Coto, en la velocidad para cambiar de ideas y de principios.

Luego coqueteo con la oposición unida en alianza, Kikito Ortez, quien hasta que lo echaron del TSE se entero de que las elecciones en que “gano” Juan, fueron amañadas, y que por tanto el gobierno de aquel estaba fundado en la ilegalidad y el fraude, de lo cual lógicamente Kikito es inocente. Pero una vez que Kikito no logro infiltrarse en la cúpula de la alianza, voló, arrivederci. Y ahora nos llega la designada, que hasta que la marginaron, se dio cuenta que la reelección es ilegal, que Hernández gobierna con una banda criminal a su alrededor y que Honduras merece un mejor presente y futuro. 

Y saludamos con dicha, esta llegada, y abrimos las puertas de la fortaleza, lanzando petardos y luces de colores, felices, por que siguen llegando los “Caballos de Troya”, los que llegan para aprovechar nuestra terrible inocencia, la que linda con la estupidez, de haber sido victimas ya una vez de estos artificios de mentira y seguir creyendo en ellos. Faltaría más para que Melquiades y su prole de gitanos se nos apareciera, para envolvernos de nuevo con la magia de los inventos traídos desde el nuevo mundo, los mismos que nos trajo el año pasado y que por nuestra corta y poca memoria ya no recordamos.

A veces pienso que a la oposición política de Honduras, le falta ser un poco menos política y un poco más inteligente. Usted que piensa?


MACH

22.07.2017