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miércoles, 24 de diciembre de 2025

El Emperador

 Pareciera que no es nuestro tiempo y que estamos viviendo en otro tiempo. Pareciera que socialmente hubo un retroceso y las organizaciones de nuestro tiempo fueron sustituidas por las de otro tiempo. Un día cerramos los ojos y al día siguiente despertamos bajo el yugo de un imperio. Algo así ni los escritores de ciencia ficción lo habían imaginado. Realmente desconozco si existe un precedente funcional al efecto. Por allí tuve la oportunidad de ver algo sobre gentes que caen en un socavón y vuelven a la prehistoria, pero sólo eso. Y no creo que los distópicos tampoco lo hayan imaginado. No. Parece que esto a todos nos cayó  de sopetón. Y es muy sui generis que muchos todavía no se enteran. Pero así es. El emperador del mundo occidental existe, vive y convive con nosotros en nuestro tiempo. Se trata del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, su divinidad, Donald Trump. Para quienes no conocen el alcance del poder de un emperador , de cualquier imperio antiguo, este era divino, es decir equiparaba el poder de cualquiera Dios , es más el emperador era Dios, un buen ejemplo de esto fue Caligula, emperador romano que se definía a sí mismo como un Dios viviente. Era infalible y todopoderoso, de forma tal que sus mandatos eran de cumplimiento obligatorio en todo su ámbito de poder. Quería algo y podía tomarlo sin el consentimiento de mortal alguno. Se decía que la autoridad del emperador residía en él mismo, por lo cual su autoridad era total sobre todo y todos. Y cuando lo que quería el emperador pertenecía a otro , movilizaba su ejército ya para conseguirlo por la fuerza del miedo o ya por la fuerza de las armas. Así funcionaba y parece que en nuestro presente el emperador del hemisferio occidental ha dispuesto que así funcionará durante el sea el guía y Dios del imperio.


Empezó como si nada, algunos pensaron que era una forma de gobierno distinta. Amenazó a todos los países del mundo con quien tiene comercio de imponer altísimos aranceles a sus productos si no se rendían a sus caprichos. Estas amenazas incluso le propiciaron su primer traspiés, puesto que se metió con el imperio económico  de oriente, la China, país en el que su gobierno le hizo saber al emperador que le respondería con la justa medida recíproca a sus bravuconadas. Si  pone un 120% de arancel a nuestros productos , haremos lo mismo con sus productos. Y allí paró todo. De Imperio a Imperio las cosas son de otra manera. Pero los pequeños que no tienen el poder económico chino debieron rendirse a los caprichos del emperador y de manera algo vergonzosa se vieron “negociando”, aunque no existe negociación donde uno ordena y el otro sólo tiene la opción de obedecer. Ese fue el primer acto del imperio. A seguido de este , el segundo acto tuvo lugar en cuanto ordenó a todos los que están en guerra que de inmediato cesarán en sus actitudes guerreristas, so pena de tener que vérselas con el imperio. Aquí apareció el segundo fracaso ya que uno de los en guerra , Rusia es un imperio militar aunque no económico, y los rusos ni cortos ni perezosos le cantaron las negras y las blancas dejándole claro que ellos terminaban la guerra cuando cumplieran sus objetivos y que les daba igual sus bravuconadas. Un poco triste el emperador se dedicó a apoyar a Ucrania en guerra con Rusia y a Israel para que estos hicieran el genocidio palestino.


Pero no paró allí, amenazó a México y Canadá a quienes culpó  de ser los responsables del problema de adicción a las drogas que tienen los ciudadanos que habitan la capital del imperio, léase Estados Unidos de Norteamérica. Les acusó de ser complacientes con los narcotraficantes que envían fentanilo a su imperio. Es obvio que México y Canadá son consideradas por el emperador como provincias bajo la autoridad del imperio, por lo cual les amenazó incluso con ataques dentro de sus territorios, si no complacen sus órdenes. Y luego puso sus ojos sobre Europa, y allá fue , para ordenar que debían aumentar su gasto militar a un 5% del PIB de cada uno de los países, con el propósito de comprar más naves, armas y pertrechos militares para defenderse, coincidentemente quien producirá esas armas es la capital del imperio. Únicamente España determinó que no obedeceria esa orden , lo que provocó la ira del emperador quien profirió innumerables amenazas contra ese país, o para su saber, esa otra provincia bajo su autoridad. Pero hay más, un día de estos en que el aburrimiento y el tedio lo mortificaban, el emperador tuvo la genial idea de que Canadá y Groenlandia debían dejar de ser provincias semiautónomas y convertirse en parte del imperio, ya como propiedad y no como provincias. Los canadienses dijeron indignarse y protestar y los daneses de igual forma le dejaron claro que de ninguna forma su territorio estaba en venta. Otro disgusto más para el César, mientras se preocupaba por que así como vienen sus caprichos a través de epifanias, pues tuvo una en que nadie más que el es merecedor de un premio nobel de la paz. De más está decir que este otro caprichito no se le cumplió.


Luego amenazó a Brasil porque estaban juzgando a Jair Bolsonaro, expresidente de ese país quien después de perder las elecciones quiso quedarse por la fuerza en el poder. Le quitó la visa a los magistrados que juzgaron y encontraron culpable a Bolsonaro. Luego encontró otro medio a través de algunos leales súbditos que tiene en el Congreso de Brasil los que con gusto y para complacer al César, crearon una ley a la medida para liberar al delincuente de la cárcel. Conseguido el objetivo el emperador suspendió las sanciones a los magistrados. En Argentina ensayo otro proceder. Para favorecer al impopular presidente de Argentina, Javier Milei, un sujeto que hasta se convierte un bufon para complacer al César, amenazó a los argentinos con que si no favorecían a este en las elecciones de medio término , el negaría un alivio de 20000 millones de dólares que estaba negociando para sacar a Argentina de la crisis económica endémica que padecen. De esta forma el emperador cumplió el capricho de que su bufón imperial triunfará en aquellas elecciones. Con Venezuela el proceder del emperador ha sido otro. Primero los amenazó , luego deportó a miles de venezolanos , más sanciones y cuando vio que nada de esto resultaba como él deseaba, entonces usó una estrategia distinta. Creó una estructura legal que según él no le deja tan mal parado delante de los demás, aunque eso no creo que le importe. Designó a dos organizaciones según el venezolanas, “Tren de Aragua y el Cartel de los Soles”, como organizaciones terroristas. Luego designó a Nicolás Maduro presidente de Venezuela, como el líder de al menos una de esas organizaciones, el Cartel de los Soles. Luego envió varias fuerzas de  la armada para cercar navalmente a Venezuela. Procedió a atacar cada lancha que sale de aquel país, bajo el supuesto de que transportan droga con destino a Estados Unidos, hasta la fecha han atacado y destruido 30 lanchas, matado a 105 personas, sin haber presentado prueba alguna de la supuesta droga transportada. Y más aún , ordenó un bloqueo aéreo sobre esa nación de manera que despegar o aterrizar allí se volvió peligroso. Y para finalizar hace unos cuantos días al emperador se le dio la gana de que el petróleo venezolano le pertenece, que Venezuela lo ha estado robando,  por lo cual decidió que los buques tanqueros que salgan cargados de petróleo venezolano,  serán incautados y el petróleo y barco pasará a propiedad del imperio.


Y para ponerle la tapa al pomo, en Honduras, el emperador ordenó que el aspirante Nasry Asfura, a esta hora ya ungido como presidente electo, debería ganar la elección, y que si esto no pasaba el pueblo hondureño conocería su ira. Internamente un fraude descarado y monumental se puso en marcha, algunos funcionarios fueron amenazados, otros no necesitaron ni siquiera eso, su servilismo es tal que no necesitan de alicientes para hacer lo que el imperio quiere. Los medios de comunicación, empresarios , iglesias y militares se cuadraron ante la orden, y de inmediato se llevaron a cabo todos los procesos necesarios para complacer al emperador. Paralelo a esto , el emperador indultaba al mayor capo narcotraficante de estos países, comparado por la justicia Norteamericana , con los capos mexicanos y colombianos. Ataca a Venezuela por que Maduro es un capo de la droga, mientras libera a otro. Pero recordemos que es infalible. Y por último queda por elucubrar quién o qué será el próximo objetivo. Colombia, Nicaragua, Cuba. Cuál será el próximo capricho del emperador? Al menos a mi Honduras ya le impuso un presidente electo “democráticamente” con ese estilo de democracia que el imperio reproduce. Un presidente venido de un partido político al que su propio imperio denominó como una organización criminal que copto toda la estructura del Estado hondureño para ponerlo al servicio del narcotráfico, algo muy parecido a las acusaciones que hoy el emperador hace contra Venezuela. Pero aquí se cumple aquello de que “estos son nuestros narcotraficantes” mientras que aquellos no lo son. De allí que el trato para unos no sea el mismo que para los otros. Si amigo lector , volvimos al tiempo en que el emperador era Dios, tanto así que quiere que una flota de buques de guerra lleve su nombre como denominación. Quiere inmortalizarse, aunque como Dios ya lo es. Y mientras tanto yo le deseo a todos mis compatriotas , una feliz Navidad. Que ironía...


Y a usted querido lector ,  que le parece ?


MACH


2 comentarios:

  1. Dios escuchó las oraciones de su pueblo y nos dio un presidente bueno para el país. Truño no tiene que ver nada

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    1. Lo mismo dijeron los de la Confraternidad evangélica y la Iglesia católica. Es interesante como Dios cambia comunistas por narcotraficantes y eso es una mejora. Gracias por su comentario.

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