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jueves, 4 de junio de 2026

Río revuelto, memoria corta y los pescadores de siempre

Seguro has escuchado el viejo refrán: «A río revuelto, ganancia de pescadores». Es una frase vieja, pero en nuestra América Latina se siente más fresca y actual que nunca. El "río" lo revuelven todos los días con miedo, titulares escandalosos y discursos incendiarios; los "pescadores" son los mismos de siempre, esos apellidos ilustres que saltan de generación en generación en los puestos públicos. Son los nietos de políticos, hijos de políticos y padres de los políticos del mañana. En buen romance: vividores profesionales de la teta del Estado. Lo curioso es el libreto que usan. Si enciendes la televisión o entras a redes sociales, el guion es casi idéntico desde Tijuana hasta la Patagonia. La culpa de que las escuelas se caigan a pedazos, de que los hospitales no tengan medicinas y de que la economía esté asfixiada es, según ellos, de "la izquierda". Te pintan un monstruo de mil cabezas que llega a empobrecer países con redes de corrupción diseñadas solo para beneficiar a unas cúpulas hambrientas de poder. El problema no es que se critique a la izquierda —que cuando gobierna mal, por supuesto que merece ser cuestionada—. El verdadero chiste, si no fuera una tragedia, es la tremenda amnesia histórica que pretenden inyectarnos en las venas.

Hace poco andaba rodando por ahí el video de una eurodiputada española que llegó a México con el dedo acusador bien levantado. Sin despeinarse, acusó a la izquierda mexicana actual de ser la responsable y cómplice absoluta de las redes del narcotráfico que azotan al país. Vamos a bajarle dos rayitas a la audacia de esta señora. A la susodicha seguro se le olvidó un pequeño detalle histórico, o de plano sus asesores no le pasaron el resumen completo: en México, antes de la llegada de Andrés Manuel López Obrador en 2018, quienes gobernaron durante casi un siglo fueron los partidos de la derecha y el centro-derecha tradicional (el PRI y el PAN). ¿De verdad pretenden hacernos creer que el monstruo del narcotráfico nació de la noche a la mañana hace apenas unos años? Cualquiera con dos dedos de frente sabe que un negocio transnacional de esa magnitud, que lleva más de 50 años gestándose, no crece sin el aval, la mirada hacia el otro lado y la corrupción de quienes tuvieron las llaves de Los Pinos durante décadas. Pero es fácil cruzar el charco, pararse frente a los micrófonos y decirle a la gente que lo que han vivido con sus propios ojos no es real, que los culpables son los que acaban de llegar y que los santos eran los que estaban antes. Si el pasado te condena, invéntate un enemigo en el presente y repítelo hasta que la gente dude de su propia memoria.

Si miras hacia Centroamérica, el panorama en Honduras es un calco al carbón. Aqui la llamada "izquierda" apenas ha logrado rasguñar el poder por unos pocos años en la historia reciente. Sin embargo, si escuchas los noticieros locales, parece que ellos fundaron la pobreza, inventaron la migración masiva y rompieron las instituciones del país. ¿Y las décadas de gobiernos tradicionales? ¿Y los escándalos de corrupción que terminaron incluso con expresidentes extraditados por vínculos con el crimen organizado? De eso se habla de puntitas o se archiva rápido. La culpa de todas las desgracias actuales, según la narrativa oficial de las élites, es del gobierno de 4 años de Xiomara Castro. El río se revuelve con fuerza para que nadie logre ver el fondo del agua. 

Aquí es donde cabe hacerse la pregunta del millón: ¿Tiene la alienación propagandística la fuerza suficiente para convencer a alguien de que su realidad no es lo que vive, sino lo que le repiten en la pantalla? La respuesta corta es que sí, o al menos lo intentan con una efectividad que da miedo. Los medios de comunicación corporativos y las maquinarias digitales no trabajan gratis; obedecen fielmente al guion de la matriz mediática. Si te repiten cien veces al día que el causante de tu falta de empleo es una ideología específica, mientras el empresario que te paga una miseria financia esas mismas campañas, eventualmente la Matrix empieza a funcionar. La estrategia es perfecta en su crueldad: Saturan los canales de comunicación con miedo y desesperanza. Invisibilizan las causas estructurales de la desigualdad (las leyes hechas a medida de unos pocos, la evasión fiscal, el desmantelamiento de lo público). Crean un chivo expiatorio ideal para que la rabia de la gente se dirija hacia donde a las élites les conviene. Es un lavado de cerebro colectivo que busca que el ciudadano de a pie defienda los intereses de quienes lo oprimen. Logran que el pobre marche en la calle para defender las exenciones fiscales del millonario, bajo la falsa promesa de que "así habrá más empleo".

Al final del día, mientras nosotros nos peleamos en la sobremesa o en los comentarios de Facebook discutiendo si la culpa es de la izquierda o de la derecha, la verdadera oligarquía mueve sus piezas con una frialdad matemática. A esa derecha rancia no le importan las etiquetas, le importa mantener el status quo. Les urge mantener las cosas exactamente como están. ¿Por qué? Porque en nuestro sistema actual, lamentablemente, la pobreza de las grandes mayorías funciona como el colchón que garantiza que los ricos sigan siendo ridículamente ricos. Necesitan mano de obra barata, necesitan un pueblo con hambre para poder comprar votos con una bolsa de comida cada cuatro años, y necesitan una sociedad desinformada para que nadie se atreva a cuestionar el orden de las cosas. No se trata de defender a ciegas a ningún gobierno que se autodenomine progresista; los errores y las corrupciones de la izquierda deben señalarse con la misma fuerza. De lo que se trata es de tener memoria histórica. De no dejar que nos vengan a contar cuentos de hadas desde afuera, ni que los vividores de la política local nos vendan como salvadores a los mismos que hundieron el barco durante el último medio siglo. El río va a seguir revuelto, de eso no hay duda. La tarea de nosotros, los que leemos, pensamos y vivimos la realidad en la piel, es dejar de ser los peces que caen en la red de los mismos pescadores de siempre.

 ¿Qué opinas tú? Te leo en los comentarios.

MACH

04.06 26


Río revuelto, memoria corta y los pescadores de siempre

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