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lunes, 13 de junio de 2016

El ilustrativo caso de Ana Jurka.

Muchos casos podríamos y de hecho hemos usado a menudo para demostrar la bajeza sin  limites del grupo que gobierna Honduras, liderado por la familia Hernández, pero el caso de la joven periodista Ana Jurka , es uno del que hace unos días queríamos escribir, y que consideramos sumamente conveniente ya que aquí no se dirá nada nuevo a lo que ya se dijo en medios escritos y redes sociales. Obviamente debemos hacer la salvedad, de que la prensa y televisión tarifada han escondido este caso, solo y sencillamente solo por que este es un retrato de cuerpo entero de la falta de ética y moral de los que usurpan el poder en el país.
Un día cualquiera hace un par de meses, creo, quizás un poco mas, este su servidor quien escribe me tope en la red social Facebook con un mensaje signado por la joven Ana Jurka, quien para mi hasta ese día era tan desconocida como millones de ciudadanos que habitan el planeta. El mensaje en cuestión, escueto, mostraba una foto de Juan Hernández, y al pie de la imagen la joven Jurka escribió “No suelo publicar mis opiniones sobre temas políticos, pero este hombre (JOH) siempre me ha dado asco y cada vez que leo más detalles, me da todavía más. Lo que vino después, casi ni es necesario contarlo, los muchachos de la bosa solidaria asignados a redes sociales, dispararon en contra de la joven, andanadas de insultos a mejores o mas vulgares. Sirve la aclaración que el merito de estos jóvenes no es mas que tener un léxico peor que una fosa séptica y venderlo al mejor postor, en este caso la familia “presidencial”. Por si alguno quiere verlo acá le dejo el enlace de la publicación.
Realmente el mensaje a mi no me provoco absolutamente nada, millones de hondureños sentimos lo mismo, y el señor Hernández lo sabe, hasta diría que ya se acostumbro a ello, así que uno mas diciéndolo  en las redes sociales, no tendría un mayor significado ni en la vida de Honduras ni en la del sujeto al que ella se refirió.
Pero si el mensaje no fue lo que me motivo en aquel entonces, tengo que decir, que ver la imagen agraciada, casi inocente de la joven Jurka me llamo la atención, y el apellido. En primer lugar no es muy común que los jóvenes hagan afirmaciones, tales, con tal fuerza y contundencia y en segundo lugar el apellido Jurka hasta aquel entonces para mi desconocido, no me habría sonado como la indiada hondureña. Nosotros somos Pérez, Gómez, Rodríguez, etc. Así que intrigado decidí entender a través de la investigación, quien es esta joven, y por que causo tanto revuelo lo afirmado por ella y esto es como la parte culminante de esta historia por muy pocos contada.
La joven en cuestión es una periodista hondureña, nacida en Tegucigalpa  si no me equivoco, y que hizo una corta carrera (aproximadamente 7 años) en los medios de televisión local, presentando programas dirigidos a jóvenes. Ana Flores es su nombre de pila, y en el 2011 se caso con quien actualmente es su esposo, el estadounidense Joshua Jurka , del que ahora queda claro tomo su apellido la joven periodista. Nuestra encantadora y talentosa joven, se muda con su esposo a los Estados Unidos, donde supongo por su talento es contratada por una afiliada de Telemundo y posteriormente por la cadena NBC, donde se convierte en presentadora para la cadena de un programa de deportes. Los que se desenvuelven en el mundillo de la televisión entienden bien el significado de trabajar para una afiliada o en la cadena.
Así que un día la joven Jurka que conoce la miseria endémica en que vivimos la mayoría de hondureños, convence a su suegro Peter Jurka ,un medico retirado , de recolectar ayuda y medicamentos para traerlos a Honduras para ayudar a los pobres compatriotas, los que Ana Flores conoce muy bien y que Ana Jurka no ha olvidado.
Llegados a Honduras con el donativo , atendidos en el gobierno de Porfirio Lobo, tanto el suegro como la misma Ana fueron testigos , como lo recolectado fue distribuido en bolsas a las que se le pegaron afiches de Juan Hernández, para ser usados como uno mas de los regalitos de la campaña política a los famélicos hondureños. De más esta decir el disgusto de ese momento, ese que se reflejo en el comentario del facebook al que más arriba nos referimos.
Pero descontenta o no, esta joven y su suegro se empeñaron en ayudar a los hondureños que menos tienen por que los políticos corruptos y ladrones  les han robado lo que les pertenece, y buscaron una nueva vía, una nueva carretera para establecer el flujo de los medicamentos y la ayuda , que tan seguros estaban los hondureños necesitaban a gritos. Ponen una clínica exclusivamente de ayuda, y a través de esta evitan que Hernández haga política con lo que no es suyo y garantizan que lo recolectado llega a los sujetos de interés, los más necesitados.
Pero aquí viene la conclusión. El dictador no perdona, y no importa si se trata de un opositor político, locutor de radio, vendedor de mangos o niños comiendo dulces, no importa quien sea, si se atreve a cuestionarlo, lo perseguirá implacablemente aun si esta persecución usa armas inmorales, lo único que le importa a la “familia” es que se debe ejemplarizar contra todos aquellos que exhiben al dictador , sobre todo cuando se regodea por lo que el llamara triunfos, para nosotros , vergonzosos actos indignos de quien se dice haber sido electo por los hondureños.
Los militares, acompañados de fiscales, le rompieron a patadas las puertas de la clínica del señor Peter Jurka, sin mostrar ninguna orden de allanamiento,  se mofaron del señor Jurka, y los activistas que siempre acompañan estos hechos profirieron insultos en contra de Ana y su esposo. Hubo que cambiar llavines y repara lo dañado por esta caterva de estúpidos, que porque portan un arma y un  uniforme se olvidan que son pobres, descienden de pobres y sus generaciones futuras seguirán siendo pobres merced a los que hoy les ordenan que ataquen a quien el único pecado que cometió fue ser sinceros en cuanto a lo que sienten y que sentimos una inmensa mayoría de los hondureños.
Los hondureños que se han beneficiado de los medicamentos y las atenciones del señor Jurka, que se vayan al diablo, a esos hay que darles bolsas solidarias para hacerlos mas miserables cada día, para que sus hijos , carezcan de oportunidades y al no poder educarse tengan que ir a dar al ejercito , único lugar donde merced a tener un arma en las manos se sienten alguien y lógicamente se vuelven contra sus mismos, los pobres, para que la bendición de la esclavitud y la servidumbre a favor de los ladrones sea perpetuada.
Si el señor Jurka decidió irse de Honduras y abandonar su altruista labor a favor de los necesitados del país, lo ignoro, si la joven Ana Jurka y su esposo van a tirar la toalla, igualmente lo ignoro, sin embargo el gesto desinteresado de esta familia , nos ha servido una vez mas para desnudar con quien estamos tratando en Honduras, y créanme que ningún epilogo para este articulo se me ocurre ahora, hasta a mi me cuesta describir una bajeza tan descomunal, y si ya retratamos al sujeto en cuestión , hace falta retratarnos  a nosotros mismos y convenientemente  encontré por allí esta frase : “El símbolo sería ese ciudadano medio cargado de paquetes que está dispuesto a tragar con cualquier bajeza política o moral con tal de seguir consumiendo hasta el final de sus días.”
Saludos.
MACH
13.06.2016

martes, 17 de febrero de 2015

Bajeza sin límites y un periodismo utopista.

No me canso de repetirlo. Juan Hernández y su familia son los maestros máximos, los “non plus ultra” de la bajeza moral, espiritual y ética, si es que se pueden diferenciar estos criterios.
La ultima de todas. La captura de 4 delincuentes, reclutados en la gloriosa y salvadora policía militar, dio a este despreciable grupo, que tal mafia, hoy se conoce en el país como “La Familia”, la oportunidad de alcanzar nuevos niveles de bajeza.
Estos 4 miembros de una célula de la pandilla engendrada por Juan Hernández , a la que llama Policía militar de orden publico, fueron detenidos mientras llevaban secuestrado a un comerciante capitalino, con el propósito nada mas y nada menos que sacarle dinero y luego asesinarlo. Así sin más ni más.
Los familiares del secuestrado, montaron persecución al vehículo en que lo llevaban, avisaron a la policía nacional preventiva y los delincuentes fueron detenidos y salvado el comerciante .De inmediato la noticia corrió como pólvora. El cuerpo elite de Juan Hernández, el impoluto, inmaculado, garante de la seguridad de la ciudadanía, no es más que otro grupo de delincuentes, iguales o peores a los que se apoderaron de la policía nacional, a la que por decreto faraónico, debían sustituir.
Pero esto no es la verdadera noticia. De inmediato se monto la campaña mediática para desmentir que fueran secuestradores, con el objetivo mas que ninguna cosa, que poner a salvo el proyecto de ejercito personal del faraón y de “La Familia”. Un envejecido Wilfredo Urtecho , fue el primero, el que dio el puntillazo de salida. Como su abogado, informo que esos jóvenes no son delincuentes, son héroes, ya que lo que hacían es salvar al ciudadano para que no lo asesinaran, otros quizás.
No vale la declaración del ciudadano secuestrado, que cuenta con lujo de detalles, la terrible tortura sicológica a la que le sometieron sus salvadores en el tiempo en que lo tenían bajo su poder. Te vamos a pelar, nos das el dinero si queres vivir, y llamaban a un supuesto jefe, para informarle, relata el pobre hombre.
No vale que periodistas de investigación, encontraran que el jefe de esta banda, a la que ya le llaman en redes sociales “La Banda de los Pollitos”, es un delincuente que tiene orden de captura, por diversos delitos y que ya hallan al menos 25 denuncias por crímenes cometidos por estos facinerosos.
La maquina mediática es la que determina la verdad. Empezaron por repetir la excusa barata de Urtecho, y a cada cosa que se descubre, han tenido una respuesta acomodada. Por ejemplo, no fue que se infiltro un delincuente por los escasos filtros que tienen para ser policía militar, sino por que el era un agente doble, que les proveía información. De lo único que no les proveyó información, es de los delitos que ellos cometían.
La captura fue un error por que andaban haciendo trabajo de inteligencia, aun cuando el jefe de la policía militar habría aceptado que “andaban de franco, y no en misión”.
Pero la bajeza va mas allá y llega al clímax, al menos esta vez, cuando se le anuncia al Jefe de la Unidad de la Policía Preventiva, que capturo a estos delincuentes, que ha sido cesado de su cargo, por que “el jefe esta encachimbado”, por que hiciste publico este asunto, que se pudo haber arreglado sin tanto escándalo. De nuevo la noticia se riega como pólvora, castigan al que cumple con su deber, y viene la rectificación, se niega la especie, aun cuando ya había sido confirmada por el mismo comisionado despedido.
Le estaba ocurriendo a este comisionado, lo mismo que le ocurrió a Ramón Sabillon , otrora jefe de la policía, que fue despedido de su cargo , por haber capturado a los Valle, protegidos del gobierno de Juan Hernández, por sus aportes a la campaña presidencial y por su cercana relación con el hermano de este , actual diputado en el congreso nacional. La misma medicina le aplicaron al que captura a los 4 y los exhibe sin antes consultarle al faraón, que hago?
Dándole un giro a este articulo, mas allá,  de lo que el poder hace o deja de hacer, es impensable hacia donde llegara el país, si los periodistas de oposición, los no alineados, piensan como piensan. Ayer escuchaba a uno de estos dueños de la verdad, que inicio una tertulia con la siguiente frase: “En Honduras hay escuelas bilingües donde”, hace un alto, y yo me regocijo, al fin alguien lo va a decir, al fin alguien se entero.
Y continua.” Donde no cantan el himno nacional”, y mi mundo se derrumba. A este tipo le preocupa que en las escuelas bilingües, no canten el himno nacional, y no le pasa nada por que en las escuelas bilingües los maestros no son bilingües, y en su mayoría no son siquiera maestros. De que le sirve cantar el himno, si van a ser hondureños educados mediocremente. Por Dios.
Y por la noche, otro aldabonazo. Otro dueño de la verdad opositora, que asegura  que para los corruptos, para los ladrones en Honduras, es un gran castigo, que los denuncien públicamente y que les quiten la visa para Estados Unidos. Ignorante 100% de que los ladrones carecen de moral, no conocen el término vergüenza, por lo cual el escarnio publico para ellos es menos que nada, no les importa.
Mientras conserven lo robado, que les importa que un muerto de hambre como yo, les diga ladrones, eso si en voz baja. Ya que si se los digo a vivas voz, terminare siendo querellado y reconociendo públicamente que son personas decentes y honestas hasta la medula, mas puros que el sílice para hacer vitrales.
Si  a los corruptos les importara que los señalen, ya no habría corrupción, se habría terminado, mas sin embargo, ellos siguen allí, cubiertos de una capa impermeabilizante, bañándose en la podredumbre de la indecencia, eso si , visitando los mejores sitios de los países del mundo, sus familias en el extranjero viviendo a cuerpo de reyes, comiendo bien y por sobre todas las cosas , siendo adulados por los velones del periodismo oficialista. Que les importa el señalamiento público, Por Dios.
Y es esta segunda parte de este artículo la que le da fuerza a la primera. Los poderosos pueden hacer lo que quieran en este país, llegando a limites de bajeza ética, moral y espiritual insondables , mas que nada por que los periodistas oficialistas les lamen las nalgas y por que los que se dicen opositores no entienden que el único castigo para estos es quitarles lo robado y meterlos a la cárcel de por vida.
Lo demás es puro cuento.
MACH
17.02.2015

jueves, 10 de julio de 2014

Siempre se puede caer mas bajo.

Los que vivimos en Honduras, cuando asistimos a esos cuadros de horror, terror y desvergüenza , que son el diario vivir en este país, llegamos a creer,o tan solo pensar que ya no puede ser peor, que después del último hecho nada más malo puede ocurrir.
Pero Juan Orlando Hernández, desde el Congreso y hoy hecho gobierno, nos ha demostrado con creces, que de él y su camarilla siempre debemos esperar más. No importa la bajeza de que se trate, siempre encontraran la forma de mejorarla.
Empezó por allá con la remoción de los magistrados de la CSJ, porque se oponían a  las ciudades modelo. Juan Orlando utilizo la excusa vil, de que estos magistrados, querían hacerles una trampa con lo de las extradiciones, y que los echaban por eso. Años de negligencia, traición a la patria por prevaricar antes, durante y después del golpe de estado, no fueron suficientes para cesar a estos magistrados; oponerse a los planes de Juan Orlando si lo fue.
Siguió con el fraude montado a su correligionario y enemigo político hasta la fecha, Ricardo Álvarez. Después de que todas las encuestas, ponían a Ricardo como el ganador de la candidatura del Partido Nacional, una nueva bajeza de Juan Hernández y adiós. Fuera Ricardo. Después obligado por el poder le daría un premio de consuelo a Ricardo, de mas esta decir después de manipular la ley, otra bajeza más.
La campaña `para las elecciones generales del 2013, fue lo mas de sucia, tal parecía que era le nazismo en aplicación del ideario de Goebbels. Acusaciones, ofensas, insultos, amenazas, crímenes  en contra de la oposición política, caracterizaron la pobre calidad moral de la campaña del candidato Hernández. Aun así, la mayoría hondureña, no creyó en toda la suciedad que con el favor de los medios aliados, trataban de fijar día y noche en la memoria colectiva.
Un fraude mas, para la conformación de un gobierno espurio, sin apoyo popular, pero eso si con el apoyo de las gloriosas fuerzas armadas de los poderosos, que a cambio de que Juan Hernández les de lo que ellos quieren, le apoyan, en contra de la voluntad de las mayorías. Escándalos de dineros del narco, fraude más que evidente, corrupción del tamaño del glaciar Perito Moreno, el robo al IMPREMA, IHSS, INJUPEMP, escándalos en SERNA y el Ministerio Publico, son las cartas de presentación del gobierno de este caballero.
La migración de los niños a Estados Unidos, les dio la oportunidad de demostrar que tan bajo se puede llegar, cuando se está en la consecución de un objetivo. Este asunto de los niños, como todo en Honduras ha sido manipulado a través de los medios de comunicación con el objeto de vendernos una cara del asunto que de seguro no es la verdadera.
Detrás de esta migración, tienen que haber grandes. La dirección de migración y extranjería, la policía de fronteras, el ejército, aduanas, todos son cómplices, y créame por dentro de este negocio están los mismos de siempre, los que cual perros de caza, siempre sienten el olor de la movida. Y es que el gobierno, aquí gana de todas, todas, le endilgan el problema a Estados Unidos, y ahora presionan para conseguir plata, a cambio de resolver el problema. Me atrevo a decir que esta migración, tiene sus raíces en la casa presidencial. Esto es algo planificado para hacer pagar a los gringos, por no quererle dar más dinero a Juan Orlando, para complacer los caprichitos de los chafas, que quieren nuevos avioncitos de guerra. Así  también fue un acto planificado las lágrimas escénicas de la señora de Hernández, quien se fue a conmover en USA, pero no lo hace aquí, donde cuadros desgarradores se ven en cada esquina. Todo esto es una bajeza más de los que “gobiernan” el país.
Y para ponerle la tapa al pomo, aparece el asunto de los mineros de El Corpus, Choluteca. Desde el inicio, se vio que COPECO, no sirve para nada, que no están capacitados en nada y que son solo una forma de complacer el clientelismo de los activistas. Los militares, los que según los defensores del status pintan como los salvadores del país, y expertos en situaciones de emergencia, son lo que ya sabemos, un fiasco.
Pero llega Juan Orlando, y ve salir a los mineros rescatados por los equipos de COPECO y los chafas. Se trata de sacar provecho, no hay moral, no hay humanismo, no hay nada. Lo único que hay es bajeza.
Y por último, se retiraron, del escenario de esta tragedia, pero dejaron a los militares en el sitio, para que en caso que los mineros, encuentren a sus compañeros y los rescaten, estos militares impidan, que se dé a conocer ese hipotético rescate, hasta que lleguen las “autoridades”, para tomar el crédito por ello.
Ya nada nos sorprende, definitivamente, Juan Orlando Hernández y su grupo nos han demostrado, y creo seguirán haciéndolo, que siempre se puede caer más bajo.
MACH
10.07.2014

La fábrica de pobreza sigue a toda marcha y el silencio nos hace cómplices.

A veces la vida te frena en seco cuando menos te lo esperas. El otro día estaba tan tranquilo, entretenido leyendo un poco para despejar la ...