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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Capacitados para reelegir.

Mucho se ha dicho y contradicho de la pretendida reelección  del actual inquilino presidencial, pese a que ha quedado demostrada la terrible impopularidad que este tiene entre los hondureños. Algunas encuestas lo ubican como el personaje menos popular del país, obteniendo niveles de rechazo arriba de los 70 puntos porcentuales. Y es que por una cosa de lógica, no podía ser distinto, habida cuenta, que el señor Hernández, es responsable desde que era presidente del congreso, de los mayores golpes a la economía  de las clases mas desposeídas, ya sea vía impuestos, aumentos a los servicios públicos , y de la privatización de la energía, la salud  y las carreteras, con el consiguiente aumento de estos servicios públicos , que por decisión de Hernández y su grupo , dejaron de serlo , pasando al sector privado mediante dudosísimas transacciones.

 Pero bien, siempre se tiende a creer que al mas reciente se le carga la mano, olvidándose de los que están mas alejados en la línea del tiempo, del momento en que se realiza el análisis, tal seria el caso de ex presidentes como Roberto Suazo y José Azcona, por citar algunos ejemplos. Pero a este momento es necesario decir que debido al bipartidismo existente en Honduras hasta antes del 2009, la presidencia de la republica siempre la disputaban los mismos dos partidos , a los que por sus años de existencia se les ha llamado tradicionales, sin que esto nada tenga que ver con la definición de tradición meramente dicha. En ambos partidos ya sea por dedazo o por proceso interno, aparecían electos sendos candidatos, que previo a su imposición electoral, contaban ambos con la bendición de las cúpulas  militares, religiosas, económicas y políticas del país, con el aval de la comunidad internacional, sin ninguna participación en aquella decisión, de la masa votante de abajo, la que hacia fila para ejercer el sufragio, a favor de uno de los dos, que había elegido el circulo de poder factico del país.

 A este proceso, los medios oficiales y las cúpulas poderosas lo han llamado democracia. Clarificando las cosas, la democracia en Honduras consiste en decidir, mas no elegir, entre varias bolas negras o blancas en su totalidad, por una de ellas. Es el ejercicio estadístico aquel en que, en una caja, colocamos cierta cantidad de bolas del mismo color, y luego pedimos a los presentes que saquen una, la que ellos quieran y la muestren. De antemano sabemos que todos los electores sacaran una bola del mismo color, y al final triunfara ese color, puesto que todas las bolas son las mismas. A este ejercicio extrapolado a lo social, es que en Honduras se le llama “elegir”, a decidir por uno u otro, que nosotros no los investimos candidatos, que no nos representan en nada, y que para las clases poderosas corruptas del país cualquiera que saliera electo seria lo mismo. Por este proceso es que los gobernantes hondureños se ufanan que vivimos en democracia participativa, puesto que al igual que dioses, tienen a bien dejarnos la gran decisión de ungir a uno de los dos que ellos han querido. Fuera de ellos y de lo que ellos deciden, no hay democracia. Una muestra de esto es que atacan con saña, denuedo y ahincó, a todos aquellos que fuera de sus partidos se atreven a señalarlos, y les exhiben como los promotores de una falsa democracia.

 Y si a los resultados nos vamos, parece que los hondureños tenemos muchos años eligiendo mal: por establecer un punto en la línea del tiempo, tomaremos como referencia, el año 1982. Cuando las dictaduras militares “llegaron a su fin”, y es investido Roberto Suazo Córdova, como presidente y a partir de ese momento pretenderemos hacer un análisis somero de lo que a los hondureños nos ha dejado cada “elección” por separado, y como un todo democrático de resultados.

 El gobierno de Suazo Córdova, fue un gobierno militar con un civil de mampara. Es y será recordado por su entreguismo y obediencia a los militares, por encubrir la mayor masacre sostenida de hondureños, mientras Gustavo Álvarez Martínez fue jefe de las perniciosas para Honduras, fuerzas armadas, bajo el esquema terrible de “la doctrina de la seguridad nacional”, en la que bastaba que una persona levantara una sospecha de que usted era comunista, para que lo detuvieran, torturaran y en el peor de los casos lo asesinaran. Recordado este mismo gobierno por el escándalo de “La virgen del pasaporte”, y la entrega del territorio hondureño a los contras nicaragüenses financiados por el gobierno de Estados Unidos. Una muy mala “elección”.

 José Simón Azcona, un presidente para el olvido. En su gobierno prosiguió la entrega del territorio a los yanquis, lo que llego al clímax con la captura por parte de la DEA de Ramón Mata Ballesteros, acusado de narcotraficante, pero hondureño, en su país. La constitución prohíbe la entrega de ciudadanos hondureños en extradición a otros países. Al final de su gobierno, se vivió la mayor escasez de alimentos en los mercados y supermercados del país, debido más que nada a que no se generaban suficientes dólares para comprar abastos en el exterior. Otra mala “elección”.

 Rafael Leonardo Callejas, quien no lo recuerda. Se dice que provoco las fallas en el suministro de  energía, después de inexplicablemente abrir las compuertas del famoso “Cajón”, para provocar una crisis y generar un gran negocio con la venta de plantas eléctricas por parte de sus familiares y amigos. Bajo el gobierno de este, se devaluó por primera vez el lempira frente al dólar con el consiguiente daño a los que menos consiguen, que al final y siempre, son los que pagan los platos rotos. Ejemplo de corrupción en la facultad de derecho de la Universidad de Harvard hasta ahora, es en este gobierno cuando se empieza a deteriorar la débil clase media del país, algunos cientos de miles, pasan de ser clase media baja , a ser pobres, básicamente debido a las groseras medidas tributarias puestas en marcha en este gobierno. El escándalo del desaparecimiento de un millonario fondo petrolero, creado para mantener una banda de precios en los combustibles, fue uno de los más insignes casos de corrupción de Callejas y su partido. Algo para el olvido, un nuevo error al “elegir”.

 Carlos Roberto Reina, no fue distinto a sus antecesores. Si bien es cierto hay que destacar de su gobierno, que hizo lo que pudo para sacar a los militares de las esferas publicas del país. En su mandato abolió el servicio militar obligatorio, pero más de allí, muy poco. La crisis económica dejada por los anteriores siguió golpeando a los de abajo, y la masa poblacional en pobreza y miseria siguió en aumento. Tampoco fue una buena “elección”.

 Carlos Roberto Flores, siguió por la línea de los que le antecedieron. Le toco enfrentarse al desastre causado por el huracán Mitch, que vino a profundizar la pobreza y la miseria en las mayorías hondureñas. Para poder obtener fondos para aliviar la emergencia del huracán, Flores tuvo que negociar y aceptar imposiciones del FMI , las que aun mas ensancharon la brecha entre ya una pequeña bien definida clase poderosa rica , y una clase mayoritaria de pobres. Fue el iniciador de la salud macroeconómica a costa de paquetes de medidas fiscales que mermaron aun más la ya endeble capacidad adquisitiva de los hondureños. Es en este gobierno donde la clase media se ve mas mermada y  los primeros cientos de miles de hondureños caen por debajo de la línea de la pobreza, o sea se vuelven miserables. No creo que haya sido una buena “elección”.

 Ricardo Maduro Joest, un hombre como en general los venidos del Partido Nacional, gobernó para la cúpula poderosa del país. Profundizo la miseria y la pobreza de las mayorías, poniendo en práctica fuertes medidas económicas con el único objetivo de mejorar los índices macroeconómicos del país. Mientras la salud financiera de los de arriba mejoraba, la de los de abajo se deterioraba notablemente. La clase media se redujo a menos de la mitad de lo que era en el gobierno de Suazo Córdova. En este gobierno empezó la privatización de la cosa pública. Maduro es responsable del atraso con que Hondutel tuvo que enfrentarse a las empresas de la telefonía móvil, lo que al final daría como resultado la muerte casi de la estatal telefónica cuya rentabilidad asegurada, daba para mantener incluso, un alto porcentaje del presupuesto anual de la republica. Una pésima “elección”.

 Manuel Zelaya Rosales uno de los mas recientes, defenestrado por un golpe de estado totalmente ilegal, 6 meses antes de concluir su mandato. Aun cuando realizo algunos avances de corte social, tales como el aumento al salario mínimo, la persecución del trafico gris en Hondutel , heredado por la estructura de Maduro,  y la lucha de su gobierno para mantener mejores precios en los combustibles, en su periodo Zelaya se dedico mas a cultivar su figura, al lado de Hugo Chávez de Venezuela, con el propósito, aun no aceptado por el, de quedarse en el poder, al concluir los cuatro años para los que fue electo. Fue complaciente con los militares y los empresarios, quienes al final no le fueron leales. El deseo de llevar adelante una consulta, llamada cuarta urna, término desembocando en una crisis social, que fue el principio tal vez de los dos peores gobiernos hasta la fecha. Zelaya conto con los fondos de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza, los que destino a mantener contentos a los militares , maestros , empleados públicos y otros voraces que lograron que la reducción de la pobreza se quedara en otro eslogan mas de gobierno, por que en la practica los pobres siguieron aumentando en el gobierno de este. Mala “elección”.

 Y llegamos a Don Porfirio Lobo Sosa, llegado después del golpe de estado por un acuerdo de la cúpula poderosa del país. Todos los involucrados en el golpe de estado, lo vieron como el gran componedor que podría aplacar los ánimos de una clase indignada que reclamaba la cárcel para los promotores y actores del golpe de estado. Lobo Sosa se dedico a consolidar el poder factico, en su gobierno los tentáculos del crimen organizado permearon como nunca las esferas políticas, policiales y militares. Honduras se volvió un narco estado, el hijo de Lobo Sosa guarda prisión ahora mismo por el delito de tráfico de drogas hacia los Estados Unidos. En este gobierno se acentuó más la miseria y la pobreza empezó a crecer de manera exponencial, la clase media volvió a reducirse dando paso a unos nuevos cientos de miles de desposeídos. Es en el gobierno de Lobo Sosa en donde el saqueo de las instituciones públicas se vuelve una constante. Las ONG’s dejadas por Maduro vuelven a la vida y se convierten en los brazos necesarios para crear un flujo de efectivo desde la estructura creada para el saqueo del erario publico, hacia organizaciones que a la postre servirían como fundamento de la campaña del actual inquilino presidencial. Se crean cientos de empresas de maletín que son las que participan en el robo del siglo, el robo del IHSS. Famoso Lobo Sosa por aquella frase “Yo sabia lo que pasaba en el IHSS, pero no hice nada por no afectar a mi partido”. Triste “elección”.

 Y por fin llegamos al actual, de entre todas,  la peor “elección”. Juan Orlando Hernández, un hombre odiado y repudiado por las mayorías hondureños. Accedió  al poder mediante un fraude de meritos conocido, pero con la bendición de los poderes facticos del país, que vieron en Xiomara Castro, el rostro de su esposo Manuel Zelaya, y que pensaron que permitir la llegada de la señora, seria volver al populismo aquel, que puso en peligro los pingues negocios con el estado. Bajo el gobierno de Hernández, quien lo hace con su familia, este ha violado la constitución de la republica cuantas veces ha querido. Mantiene a su hermana como ministra, ha manipulado a su favor la elección de todos los titulares de los poderes que en teoría deben darle equilibrio al sistema político. Despidió a magistrados de la corte suprema por no serle afines, convirtió el congreso nacional en una oficina de trámites para su beneficio y a su servicio. Infiltro las organizaciones sociales, religiosas, y más, haciéndose con el control de ellas a través de testaferros, que cumplen sus designios cual dios. En el tiempo de la familia Hernández, millones de hondureños perdieron sus empleos, muchos de ellos perdieron lo poco que habían acumulado en sus peculios particulares. Los delincuentes tomaron el control del país: la respuesta de Hernández fue la creación de la “policía militar”, un grupo que sus resultados en tan poco tiempo, han sido más dañinos que los de cualquiera otro cuerpo policial en función, obviamente la creación de este grupo mercenario nunca fue mejorar la seguridad, sino tener un brazo armado a sus ordenes, para hacerse con el proceso reeleccionista, por la fuerza  si esto fuera necesario. Las muertes por homicidio en las calles se dispararon con progresión geométrica, a lo que el gobierno de los Hernández respondió con alteración de cifras para encubrir la realidad. El gobierno de Estados Unidos y la CEE , mantienen alertas para sus nacionales , de no viajar a Honduras. Hernández es responsable del deterioro de la capacidad adquisitiva de miles de hondureños, debido a sus inmisericordes medidas con el objeto de recaudar fondos, que se diluyen en proyectos vacios, sin ningún control auditor, y que para el vox populi no son más que formas de seguir robando lo que pertenece a todos. Hernández entrego a empresas privadas, se cree que el es socio, a cambio de nada, las carreteras del país, los hospitales y de ultimo la ENEE, lo que amen de generar mejorías a los hondureños, ha generado cargas que les empobrecen mas aun. En el gobierno de Hernández, tan impopular como solo Roberto Micheletti, han sido denunciados y documentados cualquier numero de actos de corrupción que aun se mantienen impunes, gracias a un Fiscal General alineado y una corte suprema por los mismos vuelos. Aunque en este caso estoy convencido que a este nadie lo eligió, pero para el propósito de reelegir, lo daremos por electo, y diremos que sin duda es la peor “elección”.

 Puesto que decidimos el 1982 como nuestro año de partida, en este periplo literario,  podemos decir, sin temor a  equivoco, que, los hondureños hemos ido empobreciendo mas y mas con cada gobierno de los mencionados anteriormente, que en ninguno de ellos hemos encontrado una recuperación microeconómica, que es la  que a las mayorías nos importa, por que es la que trata de lo que nos agenciamos, de lo que disponemos para el diario vivir. El empobrecimiento y deterioro de la calidad de vida de las mayorías ha sido descendente  sostenido en una progresión lineal , desde el 1982, hasta la llegada de Hernández en donde la progresión cambio a geométrica, puesto que muchísimos mas, en 3 años dejaron de ser clase media y se volvieron pobres, y otros tantos de estos, miserables. Aparejado al deterioro de la capacidad de las mayorías, ha habido un crecimiento desmesurado en las fortunas de los miembros de una pequeñísima clase pudiente, que  se queda con el 95% de la riqueza generada por todos, dejando apenas un 5% para repartir entre la inmensa mayoría.

  Y este es el panorama, los hondureños, no hemos podido elegir nada bueno hasta ahora; como podemos estar listos para reelegir?

 Espero sea del agrado de quienes se tomen el tiempo de leer estas líneas, y ya sea que coincidamos o no, podamos generar un debate si en Honduras hay democracia y si alguna vez de todas estas veces hemos sido los que elegimos o solo fuimos a ratificar a quienes ya habían sido electos por los dioses de nuestra política y nuestra espiritualidad.
Saludos.
MACH
21.09.2016

jueves, 7 de mayo de 2015

El pais de la Felicidad y de los seres conformes

Así tenía que ser, y en un país bizarro no podía ser de otra manera. Ayer un alto personero del Banco Mundial, en un evento organizado por el anti gobierno, en Tegucigalpa, nos comunicaba que los hondureños estamos felices y conformes por como vivimos.
Contundente  frase que puede ser interpretada al menos en dos vías distintas de discusión y que guarda su  preponderancia, debido a  que es dicha por alguien que no vive aquí en este país, sino mas bien que nos muestra , el como nos ven desde afuera, los ricos y poderosos. Decía este ciudadano que hay algunas pequeñas cosillas, que no hacen felices ni mantienen conformes a algunos, pero que en el global, la felicidad nos gana y nos hace seguir deseando que las cosas sigan como están.
La primera vía de análisis  es que los hondureños estamos felices conformes con el estado de cosas actual. Que estamos conformes con ser el país mas violento del planeta, que el inquilino presidencial haya accedido allí con un fraude horroroso, que los magistrados de la sala de lo constitucional de CSJ se hayan metido la Constitución por el trasero, que los policías militares secuestren ciudadanos y que después del blanqueo aparezcan que lo estaban salvando, que el tirano tenga 400 militares cuidándolo mientras los demás estamos indefensos, que se pasee en avión nuevo por todo el mundo haciendo nada mas que turistear y que use el infame fondo de la tasa de seguridad para hacer política y comprar conciencias putrefactas para alinearlos a sus propósitos.
Que estamos conformes, y por tanto felices por que no hay pupitres en las escuelas y colegios , por que asesinan a los niños en las calles, por que los militantes del partido de gobierno han saqueado los institutos de previsión publica, IHSS,IMPREMA,INJUPEM etc, por que los saqueadores gozan de impunidad y protección por la estructura del poder, por que el ministerio publico obedece a ciegas los dictados del poder , por que la corte suprema de justicia no es mas que un grupo de títeres al servicio del dictador de turno, porque el congreso nacional es una oficina del poder ejecutivo.
Que estamos conformes con que la mitad de la tasa de seguridad se la llevaron los militares a cambio de no darle golpe de estado al faraón, que la policía civil haya sido prácticamente desmovilizada, que los verdaderos ladrones del IHSS sigan gozando del dinero que robaron, que las mujeres no se pueden pintar el pelo  ni vestir a su gusto, que de la tasa de seguridad se paguen profecías y millones a “pastores”, que los dueños de buses paguen millones en extorsiones, que las telefónicas se pasen la ley por el ano, que las calles del país sean un campo de batalla donde después de las nueve de la noche en muchos lugares no se ve a nadie , debido a los toques de queda impuestos por las bandas criminales.
Que estamos conformes por que los ancianos, madres en abandono y niños deben recoger botellas pet y latas de cerveza para conseguir los 20 lempiras diarios con los que alimentaran a familias enteras, porque los jóvenes no encuentran oportunidades para superarse, porque casi dos millones de hondureños se fueron ilegales para Estados Unidos a buscar la comida de sus familias, por que los pastores se hacen millonarios con las ofrendas y diezmos, por que los héroes que en el 2009 se flagelaron en defensa de la constitución , hoy no dicen nada, porque 8 millones de hondureños en la actualidad solo comemos una vez al día , por que ya no alcanza para mas, porque somos el país mas pobre de América, y con la peor educación del continente los mas analfabetos.
Que estamos conformes con que en los hospitales la gente muera agusanada, por falta de medicamentos , por que el dinero se lo robaron los personeros del gobierno actual y anterior, porque hay mas iglesias que escuelas, por que los bancos no son agentes financieros sino bandas de ladrones y extorsionistas, por que no hay libertad de expresión , porque los fondos del país no rinden cuentas y porque en los últimos 10 años el presupuesto de educación y salud fueron reducidos para aumentar 400% el de los militares y que nos avergüencen en los foros internacionales diciendo estupideces como que somos el país que mas crece en América Latina.
Y podría seguir escribiendo todo el día y llenar páginas de razones que aparentemente nos hacen felices y estar conformes, y tratando de entender en que cabeza aberrada podrían todos estos horrores que describo,  hacer feliz y estar conformes a seres humanos.
Pero así es, el Banco Mundial, nos ve felices y lozanos, llenos de agradecimiento para los responsables de  los actos que liste anteriormente, y que nos vean así, buscando lógica elemental tiene su razón, en lo que seria la segunda vía del análisis. Somos el único país en el mundo en donde no se protesta, donde no se reclama, donde pueden hacernos de todo sin que hagamos nada para defendernos. No solo nos han robado lo económico, nos robaron la paz, la tranquilidad, el derecho a la vida, lo poco que teníamos y que nos conformaba ya no existe, ni para nosotros ni para nuestros hijos, pero sin embargo seguimos con la cabeza metida en un hoyo, como avestruces, para no ver.
En Guatemala descubren un caso de corrupción que involucra a la Vice-Presidenta y la gente se lanza a las calles a exigir que pague por sinvergüenza, allí la percepción del Banco Mundial seguro es que no son felices ni están conformes. En Honduras la hermana de Juan, se construye un palacio de casa en Comayagua, sin que ningún banco financie esa obra o que lo haya dicho, y nadie investiga, y menos la gente protesta. Cualquier país del mundo por la mitad de lo que pasa en Honduras, estaría convulsionado, aquí no, somos un país bizarro donde lo normal es lo anormal para otros.
En Honduras la solidaridad no existe, y el dolor solo es dolor cuando lo tocan a uno mismo. En ese momento se reclama y se reniega por solidaridad, esa que nunca se tuvo para con los demás.
Y ante este cuadro en que no se ve el descontento por ningún lado, que no hay gente protestando por nada, a mi también no me queda mas remedio que asegurar que los hondureños estamos felices, que estamos conformes y quisiéramos seguir siendo objeto de la miseria a la que nos someten in saecula saeculorum; me atrevería a decir que hasta nos sentimos orgullosos de todos estos despropositos.
Esta es Honduras, y tiene razón el señor del Banco Mundial, no hay que asustarse, así son las cosas aquí,los hondureños estamos hechos de anti-materia.
MACH
07.05.2015

sábado, 5 de julio de 2014

Lagrimas y Realidad.

No lo había visto todo. Cuando en un canal internacional de televisión vi a la esposa de Juan Orlando Hernández, llorando por la tragedia de los niños detenidos en Estados Unidos, no pude dejar de sorprenderme. No dudo de la sinceridad de aquellas lágrimas, cualquier persona se conmovería ante los horrores que pasan nuestros niños, no solo los que están en Estados Unidos.
Sin embargo este hecho confirma a  mi pobre intelecto, la tesis que sostengo que los de arriba viven en otro universo, totalmente distinto al nuestro, al universo de miseria del que Honduras forma parte. Nos han aislado para que nuestra lepra no contamine su Olimpo de felicidad, lujos y placer.
Gran parte de mi vida, transcurrió en San Pedro Sula, desde que tenía 14 años hasta 30 años después, y como parte de la vivencia diaria, conviví con cuadros desgarradores que involucran a  los niños en esta ciudad.

Basta con cruzar a las 9 de la noche por las aceras de la catedral católica, para ver cualquier cantidad de pequeños durmiendo en cartones, niños en la calle y de la calle, inmersos en drogas para paliar el hambre, abusados física y sexualmente por los mayores a ellos, totalmente desgarrador.
Y hay otros niños a los que criminales usan para pedir limosnas. Servía cátedra (1998) en una institución educativa que quedaba por allí por el centro de San Pedro Sula, y por comodidad dejaba mi carro estacionado a unos 200 metros del edificio del instituto. Al salir a las 10 de la noche, siempre veía un grupo de niños, enfermos y ancianos agrupados en la esquina siguiente de donde estaba mi carro. Una vez, curioso, me quede en mi carro (en ese tiempo, la delincuencia no reinaba en Honduras), hasta que vi que un vehículo de lujo, paila como le decimos nosotros, llego a recoger a aquel montón de miserables.
Me entere posteriormente que el dueño del carro, les daba alojamiento y algún alimento a cambio de que “trabajaran” para el, y que ese delincuente se quedaba con el dinero que recogían. Quien me lo dijo, pues una niña, parte del grupo. Y si no llevaban o se gastaban el dinero, y ese sujeto se enteraba, lo que venia era algo atroz.
Siendo Gerente de Operaciones de una comercial grande de esta ciudad, los recogedores de basura de la municipalidad, dejaron de recogernos la basura por que no les dábamos propina. Tome un camión, ordene que  cargaran la basura y los envié al botadero municipal. Me llamaron para decirme que no les permitían botar la basura, por que requerían saber si la empresa pagaba impuestos. Con la copia de los pagos salí volado para el botadero para encontrarme con un cuadro de horror que hasta al más duro  quebraría.
En el basurero municipal, los niños pelean todos los días con las aves de rapiña, contra la fetidez y contra el peligro de contagiarse de cualquier cosa, por un poco de comida para pasar ese día. Chiquititos, que apenas si pueden caminar, agarrados de la ropa de sus madres, hurgando en la basura para vivir, si es que eso es vivir.
Y estos cuadros de dolor no son de ayer, son desde hace muchos años, desde que Juan Orlando Hernández estudiaba en el Liceo Militar del Norte.
Y como entonces, pregunto , esta dilecta dama se conmueve y llora frente a la televisión mundial, por niños que si usted ve las imágenes(de los niños) con ella, están aseados, se nota que han comido, en un lugar aseado, separados de sus padres si, pero al menos con un trato como seres humanos . Y no es que diga que no debemos conmovernos, claro que si y lo digo al inicio de este artículo. Digo que en el país usted solo tiene que abrir los ojos en cualquier dirección y vera a niños en situaciones peores, lo que si usted es un poco sentimental, solo un poco, le sacaran rios de lagrimas.
Y por que no llora todos los días por los cuadros que les acabo de contar, por los niños de las calles, por los del basurero, por los abandonados y torturados por padres y madres irresponsables, borrachos, drogadictos, etc. Y por que no llora,indignada, por que los culpables de todo este entuerto, amigos de ella y de su esposo, disfrutan de lo que han robado a estos niños y a sus familias. Y por que no clama que a los que les robaron el futuro a estos pequeños les metan a la cárcel.
He llegado a la conclusión siguiente, o las lagrimas fueron el resultado de un show mediático preconcebido, o la señora y su esposo viven en otro país, donde no hay niños sufriendo todos los días, las injusticias de un sistema corrupto que permite la impunidad de los que se roban lo que en derecho debe servir para devolverles la calidad humana a esos niños, para que por fin puedan ser niños, jugar, educarse y no tener que despertar para ir con mama o con el hermanito a hurgar en la basura de otros para poder comer.
Si le damos el beneficio de la duda y las lagrimas son sinceras, esto confirma entonces el por que, las autoridades que acompañan a Juan Orlando Hernández pasan repitiendo que el país esta bien, que todo esta cambiando, que avanzamos, y que como Ricardo Álvarez quieran, hasta ofrendar su vida para evitar que en este pedazo de tierra de injusticia y miseria llamado Honduras, cambie algo. Han borrado de su vida los paisajes de miseria. Han borrado el sufrimiento de los niños de Honduras. Viven en el Olimpo hondureño, como nuestros dioses y como tales no descienden, a convivir con los mortales, esa es la conclusión, por eso les conmueve aquello, pero no lo que pasa dentro de esta desgraciada Honduras.
Y usted que opina.
MACH
05.07.2014

domingo, 18 de mayo de 2014

La Seguridad Nacional.

Para un ciudadano común y corriente como este servidor, el término “Seguridad Nacional”, siempre fue algo sumamente intrigante, debido a que siempre este dúo fonético se asocio y se sigue asociando a los opositores del sistema.
 La Seguridad Nacional, en apego al significado que el diccionario le da a las palabras, debe consistir en la seguridad de todo aquello que es nacional. Entiéndase entonces que la doctrina de la Seguridad Nacional, existe y debería ser así para proteger el territorio,las personas y los bienes de los que viven en el territorio y los bienes propiedad del estado mismo. De todos!!!
En Honduras, en la década de los ochenta fue muy común escuchar de la “Doctrina de la Seguridad Nacional”, un mamotreto creado con el fin, no de proteger a los ciudadanos todos del territorio y sus bienes, sino mas bien el de perpetuar a las clases pudientes en ese lugar del escenario y a los de abajo, a los pobres en el lugar que actualmente ocupan.
Era común escuchar que los universitarios y los maestros eran comunistas, incluso a la gente le hacia mucha gracia (nada mas), leer un periódico anual editado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, por estudiantes, opositores al sistema donde se denunciaban las barbaridades y actos corruptos de las en aquel tiempo autoridades. De más esta decir que este seudo-periodico era prohibido y atentaba contra la “Seguridad Nacional”, aun así se vendía como pan caliente, de forma que para el sistema era casi imposible confiscarlo.
Crecimos entonces escuchando que todo aquel que denunciaba abusos, robos, corrupción o aquel que propugnaba por una sociedad mas justa con menos impunidad, se tildaba como comunista y enemigo, ambos títulos atentatorios contra la “Seguridad Nacional”.
Cuando asistimos a la Universidad, nos enteramos que no había tales comunistas, sino personas comunes y corrientes, en algunos casos hijos de familias acomodadas, que de alguna manera tenían acceso a la información de las tropelías de aquel entonces y las hacían publicas. Estos personajes decían luchar por un sistema socialista donde hubiese un reparto mas justo de la riqueza, y bla, bla bla.
Superada la terrible época delos 80s , en la que miles de hondureños fueron asesinados en pro de la “Seguridad Nacional” ,hasta  el año 2009, es que esta terminología se vuelve a hacer moda. A Manuel Zelaya le dieron un golpe de estado, por que quería atentar contra la “Seguridad Nacional”, y posteriormente todos los actos ilegales que ocurrieron, ocurrieron precisamente por la “Seguridad Nacional”. Se inventan causas, se eligen presidentes sin tener la autoridad legal, se destituyen, se reprime a quienes defienden la constitución, se asesina, se hacen fraudes electorales y se validan, todo por la “Seguridad Nacional”.
Y tardo para entender, antes yo creía que precisamente los que violentaban las leyes eran los que atentaban contra la “Seguridad Nacional”, contra el estado de derecho y contra la constitución misma, la madre de todas las leyes.
Pero es que lo que había que entender no es precisamente eso, sino más bien, que es la “Seguridad Nacional”. Aunque no se lo crea la “Seguridad Nacional”, es un ente físico que no tiene que ver con el territorio, ni la ley, ni ninguna de esas paparruchas. En este ente están agrupados los poderosos del país. Personas físicas con sus bienes y con un status social y económico. Son políticos, “empresarios”, militares, religiosos, personas que gracias al sistema impuesto y a los ilegales y corruptos actos que realizan, mantienen vidas llenas de lujos y comodidades, los que desde el frente o desde detrás gobiernan. Son los que tienen dispensas para no pagar impuestos, los que le cobran a usted por tener su dinero guardado con ellos, y encima cuando le prestan le dan un zarpazo por lo caro de los intereses y las condiciones adversas a las que le someten. Son los que le han cobrado a usted y a mi, 20 veces,      unos equipos por los que se les paga aun cuando no producen nada. Son los que se han robado mediante actos de corrupción los dineros de los planes de pensiones, de IMPREMA, de INJUPEM, del IHSS, y están viviendo con lo robado en total impunidad. Son los que han hecho de Dios un instrumento, para vivir como potentados, contradiciendo la palabra del Maestro de Galilea. Son los que con un sueldo miserable de coroneles, tienen haciendas enormes, barcos y aviones .Son los que si usted osa atentar contra la “Seguridad Nacional”, lo destruyen a través de los medios de comunicación de los que son dueños y que tiene al servicio de este sistema de cosas. Son los que le dicen que esta bien ser pobre por que eso garantiza riquezas espirituales y en la otra vida, sin embargo en esta vida, ellos se hacen millonarios con lo que reciben a cambio de mantener a las masas sin protestar. Le dicen que sea pobre mientras viven como ricos y entre los ricos. Estos son la “Seguridad Nacional”.
Dicho de otra forma, así se clarifica por que los maestros y los universitarios atentan contra la “Seguridad Nacional”, porque son estos la avanzada educacional de una sociedad, los menos fáciles de engañar con historias de monstros, de terroristas y de comunistas. Al no engañarlos, el sistema determina denigrarlos, para proteger la “Seguridad Nacional”, dicho ahora en términos llanos a ese grupúsculo de personajes oscuros que amasan fortunas robando lo que en derecho corresponde a todos. Ese 1 % de personas no todos hondureños, ellos son la “Seguridad Nacional”, a ellos es que se protege, por ellos es que se denigra, acosa, y hasta se  asesina a todo aquel que se atreve a decir que se puede vivir de una manera mas justa, que los ladrones deben estar en la cárcel, y que la justicia no solo debe ser para los chuñas.
La “Seguridad Nacional”, no es más que mantener intocable, inamovible el estado actual de cosas. Imagine una montaña, en la que la cima esta ocupada por el 1% de los ciudadanos que somos dueños de esa montaña. Los que están en la cúspide, tienen un ejército corrupto vendido y traidor, que reprime a todo aquel que intenta o anima a intentar subir a la cima. Un ejercito que es una paradoja, por que se integra de pobres, para defender hasta con su vida a ese 1% que es el responsable de que sean pobres, de que sus mujeres paran en hospitales de mala muerte, de que sus hijos no se eduquen adecuadamente y de que todas sus generaciones estén condenadas  por  la “Seguridad Nacional” a ser miserables.
Al menos espero, que después de leer este articulo, usted amable lector se de por enterado, que la “Seguridad Nacional”, esa que le pregonan los de arriba no es mas que perpetuar la pobreza y la miseria, suya y de sus generaciones venideras, esto si usted pertenece al 90% de connacionales viviendo en pobreza y no es usted de los que se creen ricos, en cuyo caso la “Seguridad Nacional” también le defiende a usted, aunque no coma ,ni compre ,ni viva en los mismos sitios del 1% privilegiado.
Y que conste que no veo nada de malo, en que cada uno defienda su status, sobre todo si es de los que están en la cúspide. En lo que estoy en desacuerdo es que se tome lo que es de todos para ponerlo al servicio de un grupito delincuencial y totalmente en contra de las mayorías, a las que por decreto de este grupo, se les condena a vivir una vida de miserias, inseguridad y despojo.
MACH
18.05.2014

miércoles, 23 de enero de 2013

El siglo XX ,La Historia de una Gran Estafa

Reproducimos este articulo por considerar que de manera concisa desenmascara las bondades y logros del modelo democratico al que estamos sometidos las mayorias mundiales, por los unicos beneficiarios la minoria poderosa.

La segunda mitad del siglo XX es la historia de una estafa. Esta afirmación resume y reduce, a la esencia más extractada posible, las más de 1.200 páginas de Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945, obra monumental del Josep Fontana (Barcelona, 1931), profesor emérito de la Pompeu Fabra y autor de más de 30 libros. Esa estafa estriba en la enorme distancia que media entre lo estipulado en los tratados, con sus pomposas pretensiones, y la realidad mísera e injusta a que se enfrenta un porcentaje elevadísimo de la población mundial.
"Siempre me impresionó descubrir la discrepancia que existía entre las razones con que los políticos justificaban sus actos y los motivos reales que les habían movido". Así explica el propio Fontana a elcultural.es la rabia de la que manó su empeño en escribir este libro. Cuenta, además, que tenía sólo 14 años cuando terminó la II Guerra Mundial. Y que en aquella encrucijada histórica se abrió camino una esperanza: la de que las potencias vencedoras aplicaran sus propósitos fijados en la Carta Atlántica firmada en 1941. En particular, uno: consolidar las bases de una paz que proporcionase "a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza". Bonito papel mojado. A juicio de Fontana el paso de los años ha demostrado que, en realidad, a los que han tenido la sartén del poder político y económico por el mango jamás les ha interesado de veras llegar a ese puerto.
Pero, claro, eso hay que demostrarlo, para no quedar como un izquierdista voceras y prejuicioso. Y no es tarea sencilla desbrozar la narración historiográfica de ese periodo de todas sus manipulaciones, ocultamientos e imposturas. Él se ha arremangado y lo ha hecho. Quince años de trabajo obstinado, escarbando en esclarecedores documentos de procedencias diversas: la CIA, la KGB, los departamentos de Estado norteamericano, británico... Fuentes clave para conocer la trastienda de muchas decisiones. El resultado es muy revelador de las causas profundas del cataclismo en que sufrimos hoy.
Por el bien del imperio está a punto de agotar su segunda edición. Vender casi 6.000 ejemplares de un libro así (ensayo historiográfico, grosor imponente, 39 euros y puro papel) parece un milagro. Aunque su editor, Gonzalo Pontón, que en tiempos pasados comandó la editorial Debate y ahora se abre camino con un sello propio, Pasado & Presente, confiaba desde el principio en esta apuesta: "Hay muy pocos historiadores en el mundo capaces de enfrentarse a un reto así. Para mí es el libro de historia del siglo XX más importante que se ha escrito. Y no sólo digo yo. El historiador Borja de Riquer ya ha dicho, a cuento de este libro, que Fontana es un historiador más ambicioso y documentado que Hobsbawn y tan sugerente y lúcido como Tony Judt. Y eso son palabras mayores".
Del batacazo económico que nos hemos pegado en los últimos cinco años, Fontana culpa al cambio de las reglas políticas y económicas que han conseguido implantar los gurús financieros. Y cita a Chris Hedges para ventilar la responsabilidad solidaria de otros estamentos: "Nuestra clase política e intelectual, que con la expansión del poder de las grandes empresas encontró que les resultaba más provechoso dar facilidades o mirar para otro lado".
Es un libro de Fontana rezuma un tono pesimista. Hay demasiadas frustraciones, demasiadas ilusiones truncadas a lo largo de su narración. "Mi decepción proviene de la distancia que existe entre lo que parecía que podía hacerse -y lo que los vencedores prometieron que harían- tras la victoria sobre el fascismo y lo que realmente se hizo". Pero en sus últimas páginas, que llegan hasta las primaveras árabes y las oleadas de indignación que han agitado Occidente en los últimos meses, deja abierta una rendija de esperanza: "Es cierto que en la segunda mitad del siglo XX se han se han conseguido muchos derechos y libertades. Pero si nos fijamos en la forma en que se obtuvieron es fácil ver que más que concedidas desde arriba fueron en realidad ganadas desde abajo por la presión de la sociedad".
¿Son estos movimientos entonces un verdadero motor de cambio de la historia que está por venir? Fontana no se pilla los dedos, con buen criterio: "Si hay algo que un historiador aprende a lo largo de la práctica de su trabajo es que no hay profecía posible, salvo acerca de trivialidades. El futuro lo construirán entre todos los hombres y mujeres del mundo con sus decisiones y sus actos".

Creditos: Tomado de elcultural.es

sábado, 29 de septiembre de 2012

Siento Verguenza

No vivas para que tu presencia se note, sino para que tu ausencia se sienta.Bob Marley

Muchas veces he repetido que la raza humana está en la cima de la pirámide evolutiva, que somos la especie dominante en el planeta y eso, porque somos los únicos que tenemos raciocinio, o lo que es lo mismo uso de razón.

En el transcurso de la vida de uno, pasamos por una infinidad de vivencias que desde nuestra niñez van marcando nuestra existencia, hacia un lado o hacia otro, siendo estos acontecimientos el sol que dora la piel de nuestras emociones, de nuestros sentimientos.
Raras veces, dentro de lo que he hecho, siento que no puse mi mayor esfuerzo. De hecho considero ser un triunfador por que en todo lo que he emprendido hasta ahora he puesto mi mayor esfuerzo y creo que he visto a los ojos de la adversidad, con valentía, con decisión, con el convencimiento que no importa lo que emprenda siempre tendré éxito, aunque mi medida del éxito no sea la de la mayoría de las personas.

Soy un crítico permanente de la injusticia social a la que nos tienen sometidos los que nos desgobiernan, y nos han desgobernado por años. Han hecho de nosotros ciudadanos sin valores, sin orgullo de, ser quienes somos, de dónde venimos, porque en mayoría los hondureños creemos ser aquello que queremos ser, sin meditar en lo que en realidad somos.
Pocas veces, tenemos la oportunidad de ver la miseria a los ojos, pero, a mayoría de veces esto ocurre porque no tenemos el valor de verla, y preferimos envolvernos en una vorágine de mentiras que nos repetimos y permitimos que nos repitan, aquellos que son los responsables de la miseria que vive gran parte de nuestra población, que nos dicen que en Honduras todo esta bien, y que mejor ya no podemos estar.

Las imágenes que "adornan" este artículo, me las envió un entrañable amigo, y son el producto de la democracia en Honduras. Un anciano comiendo lo que encontró en la basura de otros. Una anciana con sus nietos que deberían estar en la escuela, recogiendo productos reciclables para ganar unos lempiras y poder llevarse algo a la boca por este día. Detrás de esto una historia. “Que tal señor, está comiendo? Si tengo mucha hambre, pero mire la misericordia de Dios, que encontré esta comida allí en la basura. Le puse chilito, sal y pimienta, que ando allí para darle saborcito  a lo que encuentro. También me encontré una baleada, para que mire que Dios no desampara” Me permite tomarle una foto? Si claro..
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Y aun cuando, no soy un defensor del sistema político, siento vergüenza de ser parte de un país, donde la miseria se volvió algo normal. Miles de hondureños viven en miseria, comiendo lo que consiguen en la basura de otros, como productos desechables, como seres innecesarios.

Nos volvimos tan insensibles ante el dolor humano, que casi estoy seguro que perdimos la razón y que dejamos de ser humanos. Ser humano es sinónimo de solidaridad, de empatía, de bondad, de misericordia, de compasion. Pero a cuantos conoce usted hoy en día , que sean capaces de dejar de comer una vez en la semana para dar de comer a otro que solo comerá una vez a la semana, muy pocos.Convivimos con los miserables y nos decimos que es normal.Decimos que los pobres no se van a acabar nunca, tal si esto fuera un dogma, una verdad sin discusion, sin pensar que de repente podria ser posible que todos tuvieramos que comer, sin necesariamente ser todos millonarios.

Y la maquinaria mediática de nuestro sistema oculta a estos “despreciables seres” que viven de la basura. Los periódicos, la televisión, no muestran, como debería de hacer, que hay miles de hondureños que con sus familias viven de la basura, porque el sistema resulto incapaz, de cumplir su postulado básico, el que dice que el fin único y supremo del estado “es el bienestar de la persona humana”. Y nos dicen que los responsables son cualquiera, menos ellos, no el sistema, y se olvidan que el gobierno está “obligado” a generar bienestar para todos sus ciudadanos, no solo para unos pocos.

Se convirtió en el bienestar de unos pocos, y el ignorar a los muchos. Abuelas con sus nietos recogiendo basura, porque sus hijos están drogados o borrachos, en un país donde no se castiga la paternidad irresponsable, que créanme que es el peor delito que se puede cometer en contra de la patria, y el peor pecado en contra de Dios. Niños que deberían estar en la escuela educándose, pero claro, para el sistema es mejor que no se eduquen, de esa manera nunca serán capaces de entender la barbarie que se comete con ellos todos los días de sus desgraciadas vidas.

Ancianos vagando por las calles, mendigando un lempirita para poder comer, si es que a lo que ellos hacen se le puede llamar comer. Mientras que los que manejan los hilos del poder se despachan todos los días con manjares.

No creo que la solución este en seguir dando limosnas, en seguir haciendo maratones para dar de comer a cien o mas por un día. Creo que la solución está en ser mas humanos, en usar la razón, para entender que estos seres son igual a nosotros, que merecen vivir dignamente, comer dignamente y morir no como basura, sino como morimos todos los de nuestra especie, que tenemos la posibilidad de un techo, de alimentación más o menos segura y de una sepultura decente.

Cuando veo esta imágenes , no puedo evitar sentir un nudo en la garganta, de sentir, algo muy propio de los humanos que aun conservamos esa capacidad, sentir!!!!!. Y dentro de todo lo que siento, siento muchísima vergüenza de ser parte de una sociedad que piensa y actúa de manera, que “si no tienes nada, no vales nada”. Y siento mucha vergüenza de no ser capaz de hacer algo por esta gente, estos seres humanos tan iguales a mí, a quienes se les ha despojado de todo, pero por sobre todo, de vivir y morir con la dignidad que merecemos todos los que somos parte de esta raza.

Y porque, seguimos defendiendo a quienes causaron esto, no lo sé, con mi mucha ignorancia y mi poco entendimiento es algo que no comprendo.

Y usted que cree?
MACH
29.09.2012

El espejo de las urnas: Por qué nos encanta culpar al político y olvidar al votante

Seguro la has escuchado más de una vez. Es de esas frases que se te quedan flotando en la cabeza y, cuando por fin te detienes a masticarla,...